Thursday, July 24, 2008

Tipeo con una sola mano........La identidad Milan Kundera



"¡Cúantas veces le habrá pasado lo de confundir el aspecto físico del ser amdo con el de otro! Y siempre seguido del mismo asombro: ¿será tan ínfima, pues, la diferencia entre ella y las demás? ¿Por qué es incapaz de reconocer la silueta del ser al que más quiere en el mundo, del ser que él considera incomparable? Abre la puerta de la habitación. Por fin, la ve. Esta vez, sin la menor duda, es ella, pero tampoco se le parece del todo. Su rostro ha envejecido; su mirada es extrañamente malvada. Como si la mujer a la que había hecho señas en la playa debiera sustituir, a partir de entonces y para siempre, a la que ama. Como si debiera ser castigado por no ser capaz de reconocerla.


_¿Qué pasa? ¿Qué te ha ocurrido?


_Nada, nada - dijo ella.


_¿Cómo que nada? Estás completamente cambiada.


_He dormido muy mal. Casi no he dormido y he teido una mañana horrible.


_¿Una mañana horrible? ¿Por qué?


_Por nada, realmente por nada.


_Dímelo.


_De verdad, no es nada.


Él insiste. Ella acaba por decir:


_Los hombres ya no se vuelven para mirarme.


Él la mira, incapaz de comprender lo que dice, lo que quiere decir. ¿Esta triste porque los hombres ya no se vuelven para mirarla? Quiere decirle: ¿Y yo? ¿Y yo? ¿Yo, que te he buscado por kilometros de playa, yo, que he gritado tu nombre llorando y que soy capaz de correr tras de ti por todo el planeta?


Pero no lo dice. En cambio, repite, lentamente, en voz baja, las palabras que ella acaba de pronunciar:


_Los hombres no se vuelven para mirarte.


¿Es eso realmente lo que te pone triste?


Ella se ruboriza. Se ruboriza como hace tiempo él no la ha visto ruborizarse. Ese rubor parece traicionar deseos inconfesados. Deseos de tal violencia que Chantal no puede contenerlo y repite:


_Sí, los hombres ya no se vuelven para mirarme."




Milan Kundera y su mujer en Praga en 1973




Milan Kundera







Novelista checo. Nació en Brno, estudió en el Carolinum de Praga y dio clases de historia del cine en la Academia de Música y Arte Dramático desde 1959 a 1969, y posteriormente en el Instituto de Estudios Cinematográficos de Praga. También trabajó como jornalero y músico de jazz. Sus primeras novelas, entre las que se encuentran La broma (1967), El libro de los amores ridículos (1970) y La vida está en otra parte (1973), atacan con ironía al modelo de sociedad comunista. Tras la invasión soviética de Checoslovaquia en 1968, perdió su trabajo y sus obras fueron prohibidas. En 1975, consiguió emigrar a Francia, donde enseñó literatura comparada en la Universidad de Rennes (1975-1980), y más tarde en la École des Hautes Études de Paris. Entre sus obras posteriores cabe citar El libro de la risa y el olvido (1981) —unas memorias que provocaron la revocación de su ciudadanía checa—, y dos novelas, La insoportable levedad del ser (1984) e Inmortalidad (1991). La primera excelente relato de una historia de amor en medio de la represión y la burocracia, fue llevada al cine con éxito y se ha convertido en un texto clave de la historia de la disidencia en el este de Europa, situando a su autor entre los principales escritores del continente. Otras obras suyas son, La despedida (1975), Jacques y su amo (1981), El arte de la novela (1986), La lentitud (1994), Los testamentos traicionados (1995) y La identidad (1996).


7 comments:

Carolina Araya said...

Muy buena elección.

Lucia Olazabal said...

Gracias. "La broma" me va gustando mas, pero tengo por regla no publicar nada que no haya terminado de leer, asi que sera para la proxima.

mariana de giacomo said...

Pasé por tu blog y me encontré con la soberbia visiòn de Kundera sobre las relaciones humanas... Increíble!

Lucia Olazabal said...

comparto tu opinion! me estoy olviendo muy fanatica de kundera!!!

mariana de giacomo said...

Estoy justamente con "La inmortalidad", cuando lo termine te cuento!

Lulú said...

Que lindo...

cometí el error de leer este libro de muy chica, tenía 16 o 17 años. Digo que fué un error porque los personajes son personas grandes y la temática en sí es más adulta. Aún asi el libro me habia gustado, creí descubrir eso que el libro no explicitaba pero estaba ahi latente.
me encantó la elección del parrafo

Lucia Olazabal said...

fijate de leerlo otra vez ahora, desde otro lugar en la vida...esta bueno como ejercicio.
nunca es el mismo libro el que uno lee años despues.
gracias por el comment.